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Cuando la hipoglucemia no es casual

  • Foto del escritor: Dra. Paola Jervis Endocrinóloga
    Dra. Paola Jervis Endocrinóloga
  • 2 feb
  • 4 Min. de lectura

La hipoglucemia, definida como niveles anormalmente bajos de glucosa en sangre, suele asociarse al tratamiento de la diabetes. Sin embargo, cuando aparece en personas sin diabetes o sin uso de insulina, se convierte en una señal de alerta que no debe ignorarse. En estos casos, dos diagnósticos endocrinológicos poco frecuentes pero clínicamente relevantes entran en juego: el insulinoma y la hipoglucemia autoinmune.

 

Ambas entidades comparten un síntoma central —hipoglucemias recurrentes— pero su origen, mecanismo fisiopatológico, tratamiento y pronóstico son completamente distintos. Confundirlas puede retrasar el tratamiento adecuado y poner en riesgo la vida del paciente. Por ello, el diagnóstico diferencial preciso es una tarea crítica del endocrinólogo.

 

Tiroides
Cuando la hipoglucemia no es casual

Cuando la hipoglucemia no es casual


Índice


  1. ¿Qué es el insulinoma y cómo produce hipoglucemia

  2. ¿Qué es la hipoglucemia autoinmune y por qué ocurre

  3. Manifestaciones clínicas: similitudes y diferencias

  4. La tríada de Whipple y su valor diagnóstico

  5. Estudios de laboratorio y diagnóstico diferencial

  6. Pruebas dinámicas y ayuno prolongado

  7. Estudios de imagen y localización tumoral

  8. Tratamiento: enfoques completamente distintos

  9. Riesgos de un diagnóstico incorrecto

  10. El papel del endocrinólogo

  11. Conclusión: mismo síntoma, causas opuestas




¿Qué es el insulinoma y cómo produce hipoglucemia?

 

El insulinoma es un tumor neuroendocrino pancreático, generalmente benigno, que se origina en las células beta del páncreas. Estas células son responsables de producir insulina, pero en el insulinoma lo hacen de manera autónoma y descontrolada, independientemente de los niveles de glucosa en sangre.

 

El exceso de insulina provoca una disminución marcada de la glucosa, especialmente durante periodos de ayuno. Esto explica por qué muchos pacientes presentan síntomas de hipoglucemia en la madrugada, al despertar o después de varias horas sin comer. Aunque la mayoría de los insulinomas son pequeños y de crecimiento lento, su impacto metabólico puede ser severo.

 

¿Qué es la hipoglucemia autoinmune y por qué ocurre?

 

La hipoglucemia autoinmune, también conocida como síndrome de Hirata, es una condición poco común en la que el propio sistema inmunológico produce anticuerpos contra la insulina o contra su receptor. Estos anticuerpos alteran la acción normal de la insulina, provocando liberaciones impredecibles de la hormona y episodios de hipoglucemia.

 

A diferencia del insulinoma, la hipoglucemia autoinmune no se debe a un tumor. Puede estar asociada a enfermedades autoinmunes, uso de ciertos medicamentos o presentarse de forma idiopática. Los episodios hipoglucémicos suelen ocurrir después de comer, cuando los anticuerpos liberan grandes cantidades de insulina previamente unida.

 

Manifestaciones clínicas: similitudes y diferencias

 

Tanto el insulinoma como la hipoglucemia autoinmune producen síntomas clásicos de hipoglucemia, como sudoración, temblor, palpitaciones, hambre intensa, confusión, visión borrosa e incluso pérdida de la conciencia. En ambos casos, los síntomas mejoran tras la ingesta de glucosa, lo que puede retrasar el diagnóstico si no se investiga a fondo.

 

Sin embargo, existen diferencias clave. En el insulinoma, las hipoglucemias suelen presentarse en ayuno y pueden ser progresivamente más frecuentes y severas. En la hipoglucemia autoinmune, los episodios son más erráticos y frecuentemente postprandiales, lo que puede confundir el cuadro clínico con trastornos digestivos o ansiedad.

 

La tríada de Whipple y su valor diagnóstico

 

En ambos trastornos puede cumplirse la tríada de Whipple: síntomas compatibles con hipoglucemia, glucosa plasmática baja documentada y alivio de los síntomas tras elevar la glucosa. Sin embargo, esta tríada no permite diferenciar la causa, por lo que se requieren estudios endocrinológicos específicos.

 

Estudios de laboratorio: la clave del diagnóstico diferencial

 

El diagnóstico diferencial entre insulinoma e hipoglucemia autoinmune se basa principalmente en estudios de laboratorio realizados durante un episodio de hipoglucemia. En el insulinoma se encuentran niveles elevados de insulina, péptido C y proinsulina, lo que indica producción endógena de insulina por el tumor.

 

En la hipoglucemia autoinmune, los niveles de insulina pueden ser extremadamente altos, pero el péptido C suele ser normal o bajo, y se detectan anticuerpos contra la insulina. Este hallazgo es fundamental para diferenciar ambas condiciones y evitar procedimientos invasivos innecesarios.

 

Pruebas dinámicas y ayuno prolongado

 

El ayuno prolongado supervisado es una prueba clásica para el diagnóstico de insulinoma. Durante este estudio, el paciente desarrolla hipoglucemia con niveles inapropiadamente altos de insulina. En la hipoglucemia autoinmune, el ayuno puede ser normal, ya que las hipoglucemias suelen aparecer después de comer.

 

Este dato clínico ayuda significativamente al endocrinólogo a orientar el diagnóstico correcto.

 

Estudios de imagen y localización tumoral

 

Una vez confirmado bioquímicamente el insulinoma, se utilizan estudios de imagen como tomografía, resonancia magnética, ultrasonido endoscópico o estudios funcionales para localizar el tumor. En la hipoglucemia autoinmune, estos estudios no muestran lesiones pancreáticas, lo que evita cirugías innecesarias.

 

La correcta interpretación de los estudios es esencial para definir el tratamiento adecuado.

 

Tratamiento: enfoques completamente distintos

 

El tratamiento del insulinoma es principalmente quirúrgico. La resección del tumor suele ser curativa en la mayoría de los casos. Mientras se programa la cirugía, pueden utilizarse medicamentos para controlar las hipoglucemias.

 

En contraste, la hipoglucemia autoinmune se maneja con medidas médicas. Esto incluye ajustes dietéticos, tratamiento de la enfermedad autoinmune subyacente y, en algunos casos, uso de inmunosupresores o corticosteroides. La cirugía no tiene ningún papel en este trastorno.

 

Riesgos de un diagnóstico incorrecto

 

Confundir un insulinoma con hipoglucemia autoinmune puede retrasar una cirugía necesaria, mientras que confundir hipoglucemia autoinmune con insulinoma puede llevar a intervenciones quirúrgicas innecesarias y riesgos evitables. Por ello, el diagnóstico diferencial preciso es una responsabilidad crítica del endocrinólogo.

 

El papel del endocrinólogo en el diagnóstico integral

 

El endocrinólogo es el especialista capacitado para integrar los datos clínicos, bioquímicos y de imagen necesarios para diferenciar estas entidades. Su experiencia permite evitar errores diagnósticos y ofrecer un tratamiento personalizado y seguro.

 

Ante hipoglucemias recurrentes sin causa aparente, la evaluación endocrinológica temprana puede ser literalmente salvavidas.

 

Conclusión: dos causas, un síntoma común, abordajes opuestos

 

El insulinoma y la hipoglucemia autoinmune comparten la hipoglucemia como manifestación principal, pero su origen y tratamiento son radicalmente distintos. Reconocer las diferencias clínicas y bioquímicas es esencial para un manejo adecuado.

 

Ante episodios de hipoglucemia inexplicables, no normalices los síntomas. Consultar a un endocrinólogo permite identificar la causa real y actuar a tiempo, evitando complicaciones graves.


Cuando la hipoglucemia no es casual


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Dra. Paola Jervis Solines

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