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Cuando el cansancio emocional tiene una causa hormonal

  • Foto del escritor: Dra. Paola Jervis Solines
    Dra. Paola Jervis Solines
  • 2 feb
  • 5 Min. de lectura

La depresión no siempre tiene un origen exclusivamente psicológico. En muchos casos, los síntomas emocionales están profundamente ligados a desequilibrios hormonales que alteran el funcionamiento cerebral. La tiroiditis de Hashimoto, la causa más frecuente de hipotiroidismo autoinmune, es un claro ejemplo de cómo una enfermedad endocrina puede impactar directamente la salud mental, generando síntomas depresivos que suelen pasar desapercibidos o ser tratados de forma incompleta.

 

Muchas personas con Hashimoto viven durante años con cansancio extremo, apatía, dificultad para concentrarse y tristeza persistente sin saber que su tiroides está influyendo en su estado emocional. Comprender esta relación es fundamental para tratar ambos frentes de manera efectiva y recuperar la calidad de vida.

 

Tiroides
Cuando el cansancio emocional tiene una causa hormonal

Cuando el cansancio emocional tiene una causa hormonal


Índice

  1. Hashimoto y depresión: cuando la causa es hormonal

  2. ¿Qué es la tiroiditis de Hashimoto y cómo afecta al cuerpo

  3. Hormonas tiroideas, cerebro y emociones

  4. Depresión en pacientes con Hashimoto

  5. Síntomas compartidos y errores diagnósticos

  6. Impacto del diagnóstico tardío en la salud mental

  7. Tratamiento endocrinológico y mejoría emocional

  8. ¿Cuándo tratar la depresión de forma paralela?

  9. Enfoque integral y seguimiento a largo plazo

  10. Conclusión: tratar la tiroides también es cuidar la mente


¿Qué es la tiroiditis de Hashimoto y cómo afecta al organismo?

 

La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunológico ataca de forma progresiva la glándula tiroides. Este proceso inflamatorio crónico daña el tejido tiroideo, disminuyendo la producción de hormonas tiroideas con el tiempo y provocando hipotiroidismo.

 

Las hormonas tiroideas regulan funciones vitales como el metabolismo, la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca y la actividad cerebral. Cuando sus niveles disminuyen, el cuerpo entra en un estado de lentitud generalizada que afecta tanto el funcionamiento físico como mental. El problema es que este deterioro suele ser gradual, lo que retrasa el diagnóstico y permite que los síntomas emocionales se intensifiquen.

 

El papel de las hormonas tiroideas en el cerebro y las emociones

 

El cerebro es altamente sensible a los niveles de hormonas tiroideas. Estas hormonas influyen en la producción y regulación de neurotransmisores como la serotonina, la dopamina y la noradrenalina, todos ellos fundamentales para el estado de ánimo, la motivación y el bienestar emocional.

 

Cuando existe hipotiroidismo secundario a Hashimoto, la actividad cerebral se ralentiza. Esto se traduce en pensamientos lentos, dificultad para tomar decisiones, pérdida de interés en actividades cotidianas y una sensación constante de agotamiento emocional. No se trata de falta de actitud ni de debilidad emocional, sino de un cerebro que no está recibiendo el estímulo hormonal adecuado.

 

Depresión en pacientes con Hashimoto: una relación frecuente

 

La depresión es significativamente más frecuente en personas con tiroiditis de Hashimoto que en la población general. Los síntomas pueden variar desde una tristeza persistente hasta cuadros depresivos moderados o severos. Muchos pacientes describen una sensación de “desconexión emocional”, irritabilidad, llanto fácil y una marcada disminución de la energía.

 

En algunos casos, la depresión aparece incluso antes de que el hipotiroidismo sea evidente en los estudios de laboratorio, lo que sugiere que el proceso autoinmune en sí mismo también puede influir en el sistema nervioso central. Esta compleja interacción hace indispensable un abordaje médico integral.

 

Síntomas compartidos entre Hashimoto y depresión

 

Existe una superposición importante entre los síntomas del hipotiroidismo por Hashimoto y los de la depresión. Fatiga constante, aumento de peso, trastornos del sueño, dificultad para concentrarse, lentitud mental y pérdida de interés son manifestaciones comunes en ambas condiciones. Esta similitud contribuye a diagnósticos erróneos o incompletos.

 

Cuando se trata únicamente la depresión sin evaluar la función tiroidea, la respuesta al tratamiento suele ser parcial o insuficiente. Por eso, ante síntomas depresivos persistentes, la evaluación endocrinológica es clave.

 

Impacto del diagnóstico tardío en la salud mental

 

El retraso en el diagnóstico de la tiroiditis de Hashimoto puede tener consecuencias significativas en la salud emocional del paciente. Vivir durante años con síntomas sin una explicación clara genera frustración, culpa y una percepción negativa de uno mismo. Muchos pacientes sienten que “ya no son los mismos”, lo que agrava el cuadro depresivo.

 

Además, la inflamación crónica asociada a las enfermedades autoinmunes puede contribuir a un estado proinflamatorio cerebral que favorece la depresión. Este componente biológico refuerza la necesidad de tratar la enfermedad desde su raíz hormonal e inmunológica.

 

Tratamiento endocrinológico: el primer paso para mejorar el estado de ánimo

 

El tratamiento base de la tiroiditis de Hashimoto con hipotiroidismo es la reposición hormonal con levotiroxina. Al normalizar los niveles de hormonas tiroideas, muchas personas experimentan una mejora significativa no solo en los síntomas físicos, sino también en el estado de ánimo, la claridad mental y la energía emocional.

 

Es importante entender que la respuesta no siempre es inmediata. El cerebro necesita tiempo para adaptarse a los nuevos niveles hormonales. Por ello, el seguimiento endocrinológico y el ajuste adecuado de dosis son fundamentales para lograr una mejoría sostenida.

 

¿Es necesario tratar la depresión de forma paralela?

 

En algunos pacientes, la normalización de la función tiroidea es suficiente para mejorar los síntomas depresivos. Sin embargo, en otros casos, especialmente cuando la depresión ha sido prolongada o severa, puede ser necesario un abordaje combinado que incluya apoyo psicológico o tratamiento psiquiátrico.

 

El endocrinólogo, en coordinación con otros especialistas, evalúa cuándo es necesario un tratamiento adicional. Lo importante es entender que no se trata de elegir entre tratar la tiroides o la depresión, sino de abordar ambos frentes de manera complementaria.

 

Enfoque integral: cuerpo, mente e inmunidad

 

La tiroiditis de Hashimoto requiere un enfoque integral que contemple no solo el reemplazo hormonal, sino también el manejo del estrés, la alimentación, el sueño y la salud emocional. El estrés crónico puede exacerbar la respuesta autoinmune, empeorando tanto los síntomas tiroideos como los emocionales.

 

Adoptar hábitos de vida saludables, junto con un tratamiento médico adecuado, contribuye a una mejor estabilidad emocional y a un mayor control de la enfermedad a largo plazo.

 

Importancia del seguimiento a largo plazo

 

Hashimoto es una enfermedad crónica que requiere seguimiento de por vida. Los niveles hormonales pueden fluctuar con el tiempo, y los síntomas emocionales pueden reaparecer si no se realiza un control adecuado. El seguimiento endocrinológico periódico permite ajustar el tratamiento y detectar oportunamente cualquier cambio que pueda afectar la salud mental del paciente.

 

Conclusión: tratar la tiroides también es cuidar la salud mental

 

La tiroiditis de Hashimoto y la depresión están estrechamente relacionadas a través de complejos mecanismos hormonales, inmunológicos y neurológicos. Ignorar esta conexión puede llevar a tratamientos incompletos y a un sufrimiento innecesario.

 

Tratar ambos frentes de manera coordinada permite recuperar no solo el equilibrio hormonal, sino también el bienestar emocional. Si presentas síntomas de depresión junto con cansancio, aumento de peso o cambios metabólicos, consultar a un endocrinólogo puede ser el primer paso para sentirte mejor.

 

Cuando el cansancio emocional tiene una causa hormonal


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Dra. Paola Jervis Solines

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